bcarmonar
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Una mujer elegante de 50 años, de pelo negro, está en el jardín exterior de su casa. Desde dónde está situada, parece estar escuchando, sorprendida, una conversación que se está produciendo en el interior de la casa. Es un despacho. La ventana está sólo un poco abierta, porque es verano. A través de ella se ve como un mano de un hombre entrega a una mujer un sobre cerrado, no muy grande, pero abultado (se intuye, por lo abultado, que es dinero). Esto último transcurre en el interior del despacho, y lo ve la mujer elegante desde el exterior por la ventana que está solo un poco abierta, no de par en par. Únicamente ve las dos manos y el sobre, nada más.
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